Los colonos israelíes y las fuerzas militares intensificaron la violencia en toda la Cisjordania ocupada el domingo, con informes de que dos mezquitas fueron incendiadas. Los ataques ocurrieron en medio de tensiones aumentadas después de un incidente anterior que provocó víctimas en ambos lados. El ejército israelí reforzó las tropas, impuso bloqueos y lanzó una 'operación antiterrorista'. Los colonos atacaron múltiples lugares, incluida la aldea de Jit, y atacaron lugares de culto, con la mezquita Al Rahma en Qusra parcialmente destruida por el fuego. El Ministerio de Awqaf condenó los ataques como parte de una campaña sistemática contra los sitios religiosos palestinos. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu no hizo comentarios sobre la violencia, pero insinuó futuras acciones militares. Los colonos también ampliaron un puesto de avanzada ilegal en Umm Safa, restringiendo aún más el acceso y los derechos territoriales locales.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la violencia como una respuesta a los ataques palestinos, enfatizando las acciones militares israelíes y retratando a los colonos como si actuaran dentro de un marco de "contraterrorismo".


