El ministro de Justicia de Turquía, Akın Gürlek, se reunió con las familias de dos personas cuyas muertes han sido consideradas sospechosas: el periodista Uğur Mumcu y el ex jefe de policía Behçet Oktay. Oktay, quien murió en 2009 bajo un fallo de suicidio, fue asesinado por su familia, posiblemente por la Organización Terrorista Gülenista (FETÖ), que según ellos se infiltró en la aplicación de la ley. Gürlek reconoció la posibilidad de la participación de FETÖ y anunció una posible reinvestigación. Del mismo modo, Mumcu, un destacado periodista asesinado en 1993 a través de un coche bomba, tuvo su caso atribuido a un grupo vinculado a Irán, aunque su familia continúa exigiendo una investigación más detallada. Ambas familias alegan que sus seres queridos enfrentaron amenazas y fueron atacados debido a su oposición a ciertos grupos. Gürlek enfatizó centrarse en los casos de 2007-2010, incluido el asesinato de Hrant Dink y el accidente del helicóptero de Muhsin Yazıcıoğlu, sugiriendo que estas operaciones podrían estar vinculadas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las acusaciones de ambas familias contra el FETÖ y el reconocimiento del gobierno de su posible participación, sin apoyar abiertamente a ninguno de los dos lados.





