El ministro del Interior turco, Mustafa Çiftçi, llegó a Sofía el martes para reunirse con el ministro del Interior búlgaro, Ivan Demerdzhiev, marcando un paso significativo en la cooperación bilateral de seguridad. Los dos funcionarios firmaron un memorando de entendimiento destinado a mejorar la colaboración entre sus respectivas academias de aplicación de la ley y abordar las amenazas transnacionales. Durante una conferencia de prensa conjunta, Çiftçi destacó la urgencia de fortalecer los lazos dada la frontera compartida y la creciente amenaza planteada por las redes de crimen organizado que operan a través de las fronteras nacionales.
Según Çiftçi, las autoridades búlgaras ya habían extraditado a 89 personas buscadas por Turquía, mientras que las negociaciones continuaban para la transferencia de otros 19 sospechosos. A cambio, Turquía había extraditado a 24 personas buscadas por las autoridades búlgaras. El tráfico de drogas surgió como otro área crítica de preocupación durante las conversaciones.
Demerdzhiev dio la bienvenida a la visita de Çiftçi, destacándola como evidencia de fuertes relaciones de vecindad basadas en la asociación, la confianza mutua y el respeto. Reconoció los desafíos compartidos que enfrentan ambas naciones, incluida la migración irregular, el tráfico de drogas, el tráfico de personas y los delitos relacionados con la juventud. Ambos ministros expresaron su compromiso de abordar estos problemas colectivamente, habiendo alcanzado acuerdos sobre mecanismos de cooperación mejorados.
Además de los asuntos de seguridad, las conversaciones tocaron los delitos financieros vinculados a la corrupción dentro de Bulgaria. Demerdzhiev informó a Çiftçi que cantidades sustanciales de riqueza adquirida ilegalmente se estaban llevando a cabo en el extranjero, lo que provocó discusiones sobre estrategias de recuperación de activos. Çiftçi aseguró a su homólogo búlgaro la voluntad de Turquía de ayudar a rastrear y repatriar fondos obtenidos ilegalmente. Los ministros también deliberaron sobre la mejora de la eficiencia de la gestión de su frontera compartida, identificando varias mejoras operativas para agilizar los procesos. La agenda se extendió más allá de las preocupaciones de seguridad, con Çiftçi planeando visitar la Oficina del Mufti Jefe de los Musulmanes en Bulgaria.
Su agenda incluyó reuniones con el Gran Muftí Ahmed Hasanov para discutir asuntos que afectan a la comunidad musulmana que reside en Bulgaria. Después de esto, Çiftçi tenía la intención de visitar la embajada de Turquía en Sofía y la mezquita de Banya Bashi, lo que refleja un compromiso diplomático más amplio destinado a fomentar el diálogo intercultural y la cooperación religiosa. Estos compromisos adicionales sugieren un enfoque multifacético de las relaciones bilaterales, que abarca no solo la seguridad sino también las dimensiones culturales y religiosas.
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