Un crucero que transportaba aproximadamente a 1.900 pasajeros LGBTQ fue denegado por Turquía y Egipto, lo que llevó a un cambio de ruta. Las autoridades turcas bloquearon el embarque para que atracara en Kuşadası e Estambul, citando 'estándares morales' y 'valores familiares', mientras que las autoridades egipcias también rechazaron la entrada. Los organizadores del crucero, Atlantis Events, intentaron redirigir el barco a Alejandría pero no tuvieron éxito. Después de la medianoche, el barco se vio obligado a regresar y finalmente se redirigió a Creta y Montenegro después de encontrar puertos alternativos. La situación destaca los desafíos que enfrentan los viajeros LGBTQ en ciertas regiones.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico del crucero al que se le negó la entrada por dos países basados en sus políticas declaradas con respecto a la moralidad y los valores familiares.





