El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expresó su entusiasmo por la actual Copa del Mundo y propuso que Estados Unidos sea el anfitrión de otra en el futuro, excluyendo a Canadá y México. Hablando en una recepción de la Copa del Mundo de la FIFA en Nueva York, Trump pidió a la FIFA que seleccione nuevamente a los Estados Unidos para los derechos de alojamiento, sugiriendo que se deberían excluir otras naciones. Mencionó que la próxima oportunidad disponible de albergar la Copa del Mundo es el torneo de 2038, que estará abierto a ofertas de varias regiones. Trump también señaló que el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, había sugerido un acuerdo conjunto de alojamiento de Estados Unidos y China, aunque bromeó sobre los desafíos logísticos. Además, Trump reconoció haber contactado a Infantino con respecto a una controvertida decisión de tarjeta roja que involucra a un jugador estadounidense, elogiando el manejo de esta última de la situación.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca los comentarios de Trump como una intervención directa en la gobernanza deportiva internacional, enfatizando su influencia personal y aprovechando su posición para presionar por los derechos de alojamiento de los Estados Unidos.




