El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se enfrenta a una creciente presión por las preocupaciones de que las compañías chinas de IA estén utilizando una técnica llamada destilación para replicar modelos de IA desarrollados en los Estados Unidos como Claude de Anthropic. La controversia se intensificó con el lanzamiento de Kimi K3 de Moonshot, que según los funcionarios de la Casa Blanca se desarrolló copiando ilegalmente los modelos de Anthropic. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha amenazado con sanciones contra China, mientras que los Estados Unidos considera restringir los modelos de IA de código abierto fabricados en el extranjero. Las nuevas empresas argumentan que tales restricciones perjudicarían la competencia y aumentarían los costos, lo que lleva a 179 compañías a instar a la administración Trump a evitar la prohibición de estos modelos. Los críticos sugieren que las principales empresas estadounidenses de IA como OpenAI y Anthropic pueden estar tratando de limitar la competencia de alternativas extranjeras más baratas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión equilibrada del debate en torno a la política de IA de los Estados Unidos, que incluye perspectivas tanto de funcionarios gubernamentales como de defensores de startups. No favorece abiertamente a un lado sobre el otro, aunque destaca la tensión entre proteger la propiedad intelectual y mantener abierta,

