La administración Trump ha revocado la política de la "regla general", que aplicaba automáticamente protecciones a las especies en peligro de extinción bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción de 1973. Esta política, introducida en 1975, había impuesto restricciones a la matanza, captura y perturbación de animales clasificados como amenazados. Las nuevas reglas tienen como objetivo reinterpretar la ley para reducir las cargas regulatorias en proyectos como el desarrollo energético, aumentar la previsibilidad para las empresas y alinear las agencias federales con lo que la administración describe como la mejor interpretación de la ley. Los críticos argumentan que este cambio debilita las protecciones para las plantas y animales vulnerables. El Departamento del Interior afirma que los impactos económicos ahora deberán considerarse al designar hábitats críticos. Las organizaciones ambientales se oponen firmemente a los cambios de advertencia, ya que podrían ralentizar o debilitar las protecciones para especies en peligro de extinción.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el cambio de política como una medida para reducir las cargas regulatorias en proyectos como el desarrollo energético, citando declaraciones del Departamento del Interior que enfatizan los beneficios económicos y las preocupaciones de seguridad nacional.






