El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, criticó a los opositores de los centros de datos, alegando que China "no podría estar más feliz" por la creciente reacción en contra de ellos. Argumentó que oponerse al desarrollo de centros de datos dañaría el crecimiento económico y haría que las comunidades "se quedaran atrás y pobres". El tema ha ganado terreno en el período previo a las elecciones de mitad de período en los Estados Unidos, con votantes de todo el espectro político expresando preocupaciones sobre el aumento de los costos de la energía y la interrupción de la comunidad. Trump señaló que China está expandiendo la capacidad de sus centros de datos mientras que los Estados Unidos enfrentan debates internos sobre sostenibilidad y regulación. Las autoridades australianas introdujeron recientemente reglas flexibles para las fuentes de energía de los centros de datos, lo que refleja las tensiones globales más amplias en torno al sector tecnológico.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las críticas de Trump a la oposición a los centros de datos como una preocupación de seguridad nacional vinculada a la rivalidad entre EE.UU. y China en materia de IA. Enfatiza la retórica alarmista de Trump sobre que China se beneficia de la oposición de EE.UU., utilizando un lenguaje cargado como "no podría ser más feliz" y "matar al ganso de oro".



