El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos ha firmado un acuerdo con Venezuela para tomar el control de 65 mil millones de barriles de reservas de petróleo, llamándolo "el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial". El acuerdo, negociado por el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, sigue a la operación militar estadounidense para capturar al ex presidente Nicolás Maduro en 2026. El anuncio coincide con el aumento de los precios del gas estadounidense y las tensiones en curso en el Medio Oriente que afectan al suministro mundial de petróleo. Los detalles sobre la estructura del acuerdo y la participación del sector privado siguen sin estar claros, mientras que algunos ejecutivos petroleros estadounidenses expresan precaución sobre invertir en Venezuela debido a su infraestructura dañada. Trump argumenta que Venezuela robó petróleo estadounidense durante las políticas de nacionalización del ex líder Hugo Chávez, y las recientes reformas bajo Rodríguez tienen como objetivo abrir el sector petrolero a la privatización.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela como un gran logro geopolítico bajo el liderazgo de Trump, enfatizando su papel en la negociación del acuerdo y retratando a Venezuela como un socio económico potencial.




