El ex presidente Donald Trump expresó su felicidad por la decisión del príncipe Harry y Meghan Markle de regresar al Reino Unido, afirmando que creía que mostraban una "terrible falta de respeto" a la reina Isabel II. La pareja, que abandonó los Estados Unidos después de renunciar a sus deberes reales, se enfrentó a críticas de Trump con respecto a su conducta. Sugirió que si fuera parte de la familia real, no los habría recibido de vuelta. Mientras que Harry parece haberse reconciliado con su padre, el rey Carlos III, permanece distanciado de su hermano, el príncipe William. Trump tiene una historia de intercambiar comentarios agudos con Meghan, incluida la negación de que se refirió a ella como "desagradable". El regreso de la pareja a Gran Bretaña marca el final de su tiempo en los Estados Unidos, donde lucharon financieramente a pesar de las empresas de alto perfil.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca los comentarios de Trump como positivos y justificados, enfatizando su opinión personal y sugiriendo que las acciones de la familia real fueron inapropiadas.





