Un informe de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte encontró que la construcción en curso en la Casa Blanca causó interferencia de radio que impidió a los controladores de tráfico aéreo escuchar la comunicación de Marine One, el helicóptero presidencial, antes de un casi accidente con un avión comercial. El problema surgió porque el helicóptero había sido reubicado debido a la construcción, interrumpiendo su capacidad de comunicarse con la torre de control. Los controladores de tráfico aéreo no estaban conscientes de la proximidad de Marine One al despegue y despejaron un vuelo comercial para partir, creando un riesgo potencial de colisión. Los técnicos identificaron más tarde el problema y trasladaron el receptor de radio a la parte superior de la torre del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington para resolver el problema. Los expertos declararon que los controladores no tenían la culpa ya que no recibieron las advertencias necesarias.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico del incidente sin favorecer abiertamente a ningún lado político, incluye citas de expertos y describe las causas técnicas y las soluciones sin un marco ideológico aparente.





