Según los informes, la Junta de Paz del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, está planeando una "zona humanitaria" piloto en el sur de Gaza, específicamente dirigida a la ciudad de Rafah. La iniciativa tiene como objetivo proporcionar refugio a decenas de miles de civiles palestinos vetados y servir como base para un comité tecnocrático palestino para administrar la gobernanza de la posguerra de Gaza bajo el plan de paz de 20 puntos de Trump. La zona propuesta sería protegida por tropas multinacionales de la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), mientras que el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG) se encargaría de la detección y el control de acceso. Sin embargo, los diplomáticos y las ONG han expresado su preocupación por posibles violaciones del derecho internacional humanitario. A pesar de estas discusiones, los esfuerzos para implementar el plan de alto el fuego respaldado por los Estados Unidos se han visto retrasados, con el NCAG aún con sede en El Cairo y las fuerzas israelíes aún no han entrado en Gaza.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información de un funcionario anónimo de la junta y menciona las preocupaciones planteadas por diplomáticos y ONG sin tomar una postura clara.




