El presidente Donald Trump dio la bienvenida al nuevo primer ministro de Irak, Ali al-Zaidi, a la Casa Blanca, expresando un fuerte apoyo a su nombramiento. Al-Zaidi, un hombre de negocios sin experiencia política previa, se convirtió en la opción consensuada para el primer ministro después de meses de estancamiento político después de las elecciones parlamentarias de Irak. Trump elogió el potencial de 'Prosperidad, Estabilidad y Éxito' entre los EE.UU. e Irak. Sin embargo, Trump se había opuesto previamente al ex primer ministro Nouri al-Maliki, que estaba estrechamente alineado con Irán, y amenazó con retener la ayuda estadounidense si Maliki era reelegido. Se espera que Estados Unidos empuje a al-Zaidi a tomar medidas contra las milicias respaldadas por Irán dentro de Irak, aunque el gobierno de al-Zaidi se ha enfrentado a críticas por vínculos pasados con un banco vinculado a sanciones a Irán.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las acciones y declaraciones de Trump en una luz positiva, enfatizando su apoyo a al-Zaidi y su oposición a figuras alineadas con Irán como al-Maliki.





