La administración Trump ha decidido debilitar las protecciones para las especies en peligro de extinción mediante la revisión de la Ley de Especies en Peligro de Extinción (ESA), que se promulgó en 1973. La nueva regulación, anunciada por el Departamento del Interior, introduce una definición más amplia de 'daño' a la vida silvestre y sus hábitats, reduciendo efectivamente el rigor de las medidas de conservación.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la decisión de la administración Trump como una reforma necesaria para reducir el alcance burocrático excesivo y proteger los intereses económicos, utilizando lenguaje como "abuso" y "carga para las familias y las empresas".






