El presidente Donald Trump intenta de nuevo reformar el derecho de nacimiento de los Estados Unidos para restringir la ciudadanía de los niños recién nacidos. Ha firmado un decreto por el que los niños recién nacidos cuyas madres viajan exclusivamente para nacer en los Estados Unidos ya no se convierten automáticamente en ciudadanos de los Estados Unidos. Trump argumenta que esto es para combatir el llamado 'turismo de nacimiento'. El vicejefe de gabinete Stephen Miller advierte que algunas personas vienen a Estados Unidos para traer a un niño al mundo.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo describe el intento de Trump de cambiar el derecho de nacimiento en los Estados Unidos, lo que generó controversia política.





