Los Estados Unidos iniciaron ataques contra Irán este martes (9), en respuesta al presunto derribo de un helicóptero de ataque Apache por parte de los iraníes en el Estrecho de Ormuz, según información divulgada por el Comando Central de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. El ataque fue ordenado por el comandante en jefe de los Estados Unidos y clasificado como una "respuesta proporcional" a la "agresión injustificada" de Irán. Una declaración fue hecha a través de la cuenta oficial del gobierno estadounidense no X, destacando que una operación visa "proteger los intereses de los Estados Unidos en la región".
El presidente Donald Trump, en su discurso en Twitter, confirmó la información y enfatizó la necesidad de una respuesta "muy fuerte y muy poderosa". Afirmó que los dos pilotos del helicóptero abatido no sufrieron heridas graves y fueron rescatados por las fuerzas estadounidenses. Según el Ejército de los Estados Unidos, el helicóptero cayó cerca de la costa de Omán alrededor de las 3 de la mañana (hora local), y fue recuperado por un avión no tripulado de la Marina de los Estados Unidos. Los pilotos fueron encontrados en condiciones estables después de dos horas de búsquedas.
Irán, por su parte, no confirmó directamente el ataque, pero informó que una isla de Qeshm, localizada en el Estrecho de Ormuz, fue blanco de una ofensiva estadounidense. La agencia de noticias Fars informó que hubo explosiones en áreas al este de Hormozgan, aunque no hay pruebas claras de que estas explosiones estén relacionadas con los ataques estadounidenses. El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, criticó la presencia de fuerzas extranjeras en la región, sugiriendo que corren el riesgo de involucrarse en conflictos. También afirmó que cualquier ataque o amenaza no quedará sin respuesta.
Este incidente intensifica las tensiones en torno al acuerdo de paz que busca poner fin a una guerra en el Medio Oriente y reabrir el Estrecho de Ormuz, un corredor vital para el transporte de petróleo y otras mercancías. A pesar de las declaraciones de Trump de que Estados Unidos e Irán están cerca de un acuerdo, se ha observado poco progreso desde principios de abril, cuando se acordó un frágil alto el fuego. El presidente insistió en que Irán y Estados Unidos están dispuestos a concluir un pacto, pero la situación sigue siendo inestable.
Además del conflicto con Irán, la región vivió una serie de enfrentamientos. Israel atacó una ciudad portuaria de Tiro, en el sur del Líbano, causando al menos ocho muertes. El ataque fue el más grave en la ciudad desde el inicio de los combates en Líbano en marzo, cuando el grupo Hezbolá lanzó cohetes contra Israel. Un video verificado por Reuters mostró destrucciones esparcidas por una carretera en el lugar del ataque. La negativa de Israel a terminar su campaña contra Hezbolá, apoyada por Irán, complica los esfuerzos de Trump para transformar el frágil cese de hostilidades en un acuerdo duradero.
Trump también intentó mediar una situación, alertando al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para evitar nuevos ataques contra Irán. En una conversación reciente, le habría dicho a Netanyahu: "Bibi, es mejor que tengas cuidado, o te quedarás solo muy pronto". En el norte de Israel, las tropas israelíes mataron a una persona en un incidente cerca de la frontera con Líbano, donde estaban revisando los ataques sufridos. Estos eventos refuerzan la complejidad y la volatilidad de la situación regional.
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