Donald Trump declaró el miércoles que el acuerdo de alto el fuego con Irán firmado el 17 de junio ha terminado, abogando por cortar la comunicación con las autoridades iraníes. Sus comentarios se produjeron después de una serie de bombardeos transfronterizos entre los dos países, incluidos los ataques de Irán contra buques aliados de Estados Unidos en el Estrecho de Ormuz y los posteriores ataques aéreos estadounidenses que atacaron más de 80 sitios en Irán. Mientras Trump expresó un fuerte desprecio por Irán, calificándolos de "basura" y "violentos", dejó abierta la posibilidad de que sus "maravillosos negociadores" continuaran el diálogo, aunque dudó de su éxito. Los comentarios provocaron caídas inmediatas del mercado, con el Ibex cayendo un 2% y los precios del petróleo aumentando un 6%. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, apoyó la acción militar estadounidense, afirmando que era necesario mantener el alto el fuego, al tiempo que expresó la esperanza de una resolución pacífica.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las acciones y la retórica de Trump en una luz altamente negativa hacia Irán, utilizando un lenguaje fuerte como 'basura', 'violento' y 'mentirosos' (mentirosos).




