El presidente Donald Trump continuó abogando por el desarrollo de centros de datos, afirmando que las comunidades que se resisten a ellos enfrentarían un declive económico. Afirmó que la oposición a los centros de datos es similar a querer permanecer "atrasados y pobres", y advirtió que rechazar estos proyectos dañaría la competitividad estadounidense, particularmente contra China en la carrera de IA. A pesar de la creciente preocupación bipartidista sobre temas como la tensión de la red eléctrica y el impacto ambiental, Trump sigue siendo un firme defensor, citando acciones ejecutivas anteriores y reuniones con líderes tecnológicos.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la defensa de Trump por los centros de datos como una fuerza positiva para el crecimiento económico y la seguridad nacional, usando lenguaje como 'Golden Goose' y 'anti Data Center movement' para implicar que los opositores están dañando al país.



