El artículo analiza los cambios en la política de inmigración de Estados Unidos bajo el presidente Donald Trump con respecto a los refugiados de África, particularmente centrándose en Sudáfrica. Durante su primer mandato, Trump contrastó a los inmigrantes de países que llamó 'shitholes', incluidos Haití y partes de África, con los de Noruega. En su segundo mandato, la administración ha refinado este enfoque imponiendo restricciones de visas a ciertos ciudadanos de Sudáfrica, citando afirmaciones de que el gobierno sudafricano discrimina a los ciudadanos blancos, incluidos los afrikaners, que son una minoría en el país. El gobierno de los Estados Unidos afirma que las políticas de Sudáfrica, como las medidas de acción afirmativa destinadas a abordar la desigualdad racial, son discriminatorias hacia los blancos. Estas afirmaciones se han utilizado para justificar la limitación de las admisiones de refugiados para los sudafricanos blancos mientras se mantiene el apoyo a los sudafricanos negros. Sin embargo, en los últimos meses se han rechazado muchos solicitantes del programa de refugiados.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el tema a través de una narrativa que enfatiza la supuesta discriminación racial contra los sudafricanos blancos, alineándose con la retórica conservadora a menudo asociada con las políticas de Trump.





