Un pequeño pueblo en Kansas, Parsons, se enfrenta a la división sobre los planes para instalar el primer reactor nuclear comercial subterráneo a mediados de 2027. El proyecto, liderado por Deep Fission, involucra un pequeño reactor modular (SMR) llamado Reactor de Gravedad, que se colocaría en un pozo de una milla de profundidad. Los defensores argumentan que el reactor ofrece una mayor seguridad debido a su aislamiento geológico y podría traer beneficios económicos como empleos y desarrollo de infraestructura. Sin embargo, los residentes locales han expresado su preocupación por los riesgos ambientales, particularmente con respecto a la contaminación del agua y la supervisión regulatoria. Los críticos cuestionan si los estándares actuales de perforación de petróleo y gas son suficientes para administrar un proyecto de alto riesgo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas: los partidarios destacan las oportunidades económicas y los opositores expresan preocupaciones medioambientales y de seguridad, sin favorecer abiertamente a un lado.





