Una mujer de 36 años de Rumania, llamada Džordžijana, murió menos de 24 horas después de ser dada de alta del hospital de maternidad de Đulešti, según su familia. Estaba embarazada de 18 semanas de gemelos y había estado hospitalizada durante dos semanas debido a la sospecha de fuga de líquido amniótico. Los médicos realizaron un procedimiento de cerclaje para fortalecer su cuello uterino. A pesar de parecer estable en el alta, se deterioró rápidamente en cuestión de horas, experimentando dolor intenso, fiebre alta, sangrado abundante y vómitos. Su familia afirma que no fue tratada adecuadamente al regresar al hospital y que el personal médico descartó sus síntomas como un ataque de pánico. Alegan que la negligencia condujo a una sepsis causada por una corioamnionitis grave, lo que resultó en fallo multiorgánico. La familia ha presentado graves acusaciones contra los médicos.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo enmarca el incidente como un caso de negligencia médica y fallas sistémicas, enfatizando la perspectiva de la familia y cuestionando la competencia de los profesionales de la salud.




