El ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben-Gvir, lideró a más de 1.000 colonos en la oración en el Monte del Templo en Jerusalén a pesar de una prohibición de larga data. El sitio es considerado sagrado por los musulmanes y es parte del acuerdo de status quo establecido después de la Guerra de los Seis Días en 1967, que restringe la oración judía allí. Este acto ha sido visto como provocativo y ha sido fuertemente condenado por Jordania y la Autoridad Palestina. Jordania enfatizó su papel como guardián de los lugares sagrados islámicos en Jerusalén en virtud del tratado de paz de 1994 con Israel. El incidente ocurrió durante Tisha B'Av, un día de luto por la destrucción de antiguos templos judíos, y destaca las tensiones en curso sobre el control religioso del sitio.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las acciones del ministro israelí Ben-Gvir como "provocativas", enfatiza su postura de derecha, y lo cita directamente promoviendo oraciones judías en el Monte del Templo.



