En una declaración, Blanco describió el incidente como un acto de violencia contra su familia, condenando el uso de las protestas como intimidación. Enfatizó que si bien la libertad de expresión es fundamental, el evento se transformó en un acto de acoso y violencia que amenaza la seguridad de su familia. Blanco declaró que su prioridad era proteger a su familia y salir de forma segura sin agresión, afirmando que las protestas no pueden justificar la intimidación o la violencia, especialmente en las mujeres, los niños y los no participantes. Expresó su pesar por la violencia en un evento destinado al disfrute familiar y pidió la preservación de la integridad humana por encima de las diferencias políticas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el incidente como un ataque a la seguridad personal y los derechos civiles, enfatizando el mal uso de la protesta como intimidación. Destaca la condena de Blanco a las protestas violentas y pide un diálogo pacífico, alineado con los valores progresistas.


