A los turistas se les cobró 40 € (65 $) por visitar lo que se comercializó como el 'Anfiteatro Marítimo Berico', un sitio antiguo en el noreste de Italia. Sin embargo, el sitio fue expuesto más tarde como una fabricación completa, con estructuras construidas a principios de la década de 2000 utilizando materiales modernos disfrazados de antigüedades. Franco Malosso von Rosenfranz, el curador del sitio, fue condenado a dos años y cuatro meses de prisión por crear el sitio arqueológico falso, forjar artefactos y violar las regulaciones de construcción. Las autoridades locales, incluido el gobierno, fueron engañadas inicialmente, incorporando el sitio en promociones turísticas financiadas por la Unión Europea. Las investigaciones de arqueólogos italianos y las imágenes satelitales confirmaron que el sitio era completamente hecho por el hombre, con pasos hechos de bloques apilados, estatuas artificiales y estatuas falsas. Malosso afirmó falsamente que el sitio estaba vinculado a figuras históricas como César e incluso sugirió que estaba conectado con Romeo y Julieta de Julio Shakespeare.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo analiza un engaño cultural que involucra un sitio arqueológico fabricado, sin referencia directa a la política, el gobierno o la política pública. El enfoque está en el engaño cometido por un individuo y las consecuencias legales posteriores, por lo que es una historia no política.




