Amnistía Internacional ha advertido de una escalada en el uso de la pena de muerte en Irán después de que dos hombres fueron ejecutados por participar en protestas progubernamentales. La organización afirma que al menos 60 personas están actualmente en riesgo de ejecución. Según los informes, estas personas están siendo atacadas por su participación en manifestaciones antigubernamentales durante el invierno. Los dos hombres ejecutados fueron acusados de atacar a policías e incendiarlos. Fueron ahorcados públicamente en la ciudad de Malekschahr en la provincia de Isfahan. Las ejecuciones son parte de una represión más amplia contra la disidencia después de las protestas generalizadas en diciembre de 2025, que se expandieron a manifestaciones a gran escala contra el régimen autoritario de Irán. Las fuerzas estatales usaron la violencia para reprimir las protestas, y el acceso a Internet fue cortado, lo que dificulta la obtención de información precisa sobre los eventos. El gobierno iraní reconoció más de 3.000 muertes, pero culpó a los Estados Unidos e Israel por la violencia. Los grupos activistas estiman que el número de muertos es mucho mayor, de 4,560 a 20,000.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la situación en Irán a través de la lente de las violaciones de los derechos humanos y la represión por parte del gobierno, citando a expertos de Amnistía Internacional y de la ONU que critican al poder judicial iraní por violar las normas internacionales.




