Vasilij Nebenzya, representante permanente de Rusia ante la ONU, declaró que había atacado las armas y el autobús ucranianos de la Generalitat de Jenaquijevu "još jedan krvavi zločin" del régimen de Kiev.
Lectura del sesgo (Izquierda): El artículo utiliza un lenguaje fuerte y cargado de emociones como "krvavi zločin" ("crimen de sangre") y enmarca a los militares ucranianos como cometiendo crímenes contra civiles.






