Pablo Baldoma, un empresario de 40 años de La Plata, ha convencido a Leandro Sigman, hijo del multimillonario Hugo Sigman, para que invierta 20 millones de dólares en un innovador proyecto destinado a revolucionar la industria de la construcción con un material de construcción de lujo. La iniciativa implica la producción de madera laminada cruzada (CLT), un panel de madera de alta resistencia capaz de ser utilizado en la construcción de viviendas, escuelas y edificios comerciales. La planta se construirá en Gobernador Virasoro, Corrientes, marcando un paso significativo hacia la introducción de CLT en el mercado argentino. La inversión se produce después de que Baldoma presentó su visión a Sigman, que forma parte de una de las familias más ricas de Argentina.
La familia Sigman, conocida por sus extensas explotaciones, incluidas las operaciones forestales a través de Pomera y las compañías de energía de biomasa FRESA y San Alonso, ya controla más de 25,000 hectáreas de bosques en la región.
Baldoma, que estudió Economía en la Universidad Nacional de La Plata, fundó y vendió cinco startups de tecnología, con su última empresa con sede en San Francisco. Después de regresar a Argentina, identificó oportunidades en las industrias de la construcción y el bosque, particularmente en el desarrollo de estructuras de madera de alta calidad y estéticamente agradables. Su enfoque refleja el de los pioneros de la tecnología como Steve Jobs, enfatizando la innovación y el diseño como factores clave del éxito. Los paneles CLT, que pueden medir hasta tres metros por doce metros y alcanzar un grosor de treinta y cinco centímetros, ofrecen una durabilidad comparable a los materiales tradicionales como el ladrillo o el concreto.
Aunque no es necesariamente más barato que las opciones convencionales, Baldoma tiene como objetivo posicionar el CLT como una alternativa competitiva aprovechando su atractivo estético y sus beneficios ambientales únicos. Describe el producto como similar al mármol, algo deseable y buscado en los mercados premium.
El potencial de crecimiento en el sector CLT fue subrayado aún más por la inclusión de la industria forestal en el programa RIGI, diseñado para promover el desarrollo sostenible. Sin embargo, el sector aún no ha visto inversiones sustanciales que podrían impulsar la adopción generalizada de CLT en la construcción. La nueva planta representa una oportunidad crítica para cambiar esta dinámica, ofreciendo la oportunidad de alinear los recursos forestales de Argentina con las prácticas de construcción modernas. En un evento celebrado en Posadas para conmemorar el 80 aniversario de la Asociación Forestal Argentina (AFOA), Baldoma compartió el escenario con líderes de grandes empresas como Arauco Argentina, ACON Timber, Central Puerto y Arpulp.
Arpulp, en particular, se está embarcando en un proyecto de $ 2 mil millones para establecer una fábrica de celulosa en Ituzaingó, Corrientes, lo que demuestra el creciente interés en las empresas industriales a gran escala dentro de la región. A medida que la planta CLT se acerca a la finalización, el enfoque cambia para garantizar que el proyecto cumpla con sus ambiciosos objetivos. El desafío no solo radica en producir un producto de alta calidad, sino también en cultivar un mercado que valora CLT por su belleza y sostenibilidad. Con el respaldo de inversores influyentes como la familia Sigman, el futuro de CLT en Argentina parece más prometedor que nunca.
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