El artículo revisa la producción de Antony and Cleopatra de la Melbourne Shakespeare Company, destacando su enfoque en la agencia y la perspicacia política de Cleopatra en lugar de las representaciones tradicionales de la tragedia romántica. La revisión señala el enfoque innovador de la producción, enfatizando el papel de Cleopatra como una figura poderosa influenciada por la diosa Isis, y critica la representación de Antonio como emocionalmente comprometida. Elogia los elementos visuales y las actuaciones de la producción, particularmente las de Akina Edmonds como Cleopatra y Damon Baudin como Octavius, mientras ofrece comentarios constructivos sobre la caracterización de Antonio.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca a Cleopatra como una líder políticamente inteligente y critica las opiniones misóginas de sus enemigos, enfatizando su agencia y desafiando los roles de género tradicionales.




