El ministro de Salud iraquí, Abdul Hussein al-Musawi, declaró con franqueza que "no hay dinero" durante una reunión con trabajadores de la salud, lo que indica una grave crisis financiera dentro del gobierno iraquí. El país enfrenta una crisis de liquidez, con el gobierno que requiere 10.8 billones de dinares (8.24 mil millones de dólares) mensuales para cumplir con los pagos de salarios y obligaciones básicas. Los ingresos por petróleo han disminuido debido a la suspensión de las exportaciones a través del estrecho de Ormuz, destacando la vulnerabilidad de la economía basada en un solo recurso de Irak. Los empleados informan retrasos en los desembolsos de salarios que afectan a los presupuestos domésticos y aumentan los costos de vida. Una fuente del gobierno confirmó que la brecha financiera se ha ampliado, con solo 3.5 billones de dinares (2.7 mil millones de dólares) desembolsados de los 7.8 billones de dinares (6.000 millones de dólares) requeridos para los servidores civiles y el bienestar social.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el artículo presenta la gravedad de la crisis financiera de Irak y cita a funcionarios que expresan su preocupación, no adopta una postura ideológica clara, informa sobre la situación desde múltiples perspectivas, incluidos funcionarios y empleados del gobierno, sin favorecer abiertamente a ningún grupo en particular.



