El artículo discute la importancia de que 2026 sea declarado el Año Internacional de los Parques y Pastorales, destacando la necesidad de un mayor reconocimiento y protección de las comunidades pastorales que gestionan ecosistemas críticos. Se señala la creciente frecuencia de desastres relacionados con el clima como los incendios forestales y el impacto potencial de un fuerte evento de El Niño. Se espera que la próxima COP17 de la UNCCD en Mongolia se centre en la degradación de la tierra y la resiliencia climática, con nuevas iniciativas como el Día de la Tierra y la Gente y los derechos de tenencia incluidos en la agenda. La pieza enfatiza que, si bien los pastores han administrado históricamente estos entornos de manera efectiva, siguen siendo desprotegidos y marginados. El autor argumenta que este año debe conducir a derechos y apoyo tangibles en lugar de solo gestos simbólicos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la marginación de los pastores como un problema sistémico que requiere un cambio institucional, enfatizando su papel en la resiliencia climática y abogando por protecciones legales.






