Un expediente anónimo publicado por los medios occidentales alega que las Fuerzas Armadas de Sudán (SAF) usaron armas químicas durante la guerra civil de Sudán, incluidas bombas de cloro hechas en parte de suministros civiles desviados. El expediente incluye evidencia fotográfica, imágenes de video y comunicaciones que implican al líder de SAF, el general Abdel Fattah Al Burhan, en el conocimiento del programa y los esfuerzos para encubrirlo después de que se impusieron las sanciones de los Estados Unidos. Si bien las SAF son acusadas de usar aviones no tripulados suministrados por el extranjero contra civiles, el documento destaca la necesidad de rendición de cuentas, especialmente porque las SAF criticaron previamente a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FRS) por tácticas similares. Un informe reciente de la ONU descubrió que las SAF dependen del apoyo militar extranjero, y un grupo de expertos con sede en los Estados Unidos relacionó las SAF con los rebeldes hutíes de Yemen a través del contrabando de armas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de las Fuerzas Armadas sudanesas como una clara violación del derecho internacional y enfatiza su posible complicidad en crímenes de guerra.





