Un estudio de la Universidad de New Hampshire ha encontrado que las tormentas solares pueden conducir a disminuciones temporales en la precipitación, como la reducción de las lluvias y las nevadas, en ciertas regiones de América del Norte. Este efecto se observó en áreas como las Montañas Rocosas y la Bahía de Hudson de Canadá, particularmente durante el verano y el invierno. La investigación combinó datos históricos del clima espacial con mediciones atmosféricas y usó modelos informáticos para detectar estos patrones previamente invisibles. Los científicos sugieren que la radiación electromagnética de las llamaradas solares puede influir en el clima a través del vórtice polar, ofreciendo un mecanismo potencial para estos cambios.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta hallazgos científicos sin un marco ideológico abierto, se centra en la investigación empírica y no adopta una postura sobre cuestiones políticamente polémicas.



