Paul Gaylord de Oregon, EE.UU., contrajo la plaga después de ser mordido por su gato enfermo. Inicialmente diagnosticado erróneamente con fiebre del arañazo de gato, su condición se deterioró hasta que los médicos identificaron la plaga, una enfermedad históricamente vinculada a la Peste Negra del siglo XIV. La plaga, causada por la bacteria Yersinia pestis, sigue siendo mortal si no se trata, con tres formas principales: bubónica, neumónica y séptica. A nivel mundial, se reportaron alrededor de 3.000 casos entre 2010 y 2015, con brotes significativos en países como Madagascar y la República Democrática del Congo. A pesar de su devastación histórica, la plaga es ahora relativamente rara en Europa debido a la mejora del saneamiento, los avances médicos y las medidas de salud pública.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo proporciona información objetiva sobre la plaga, sus causas, síntomas e impacto histórico, sin tomar una postura ni mostrar prejuicios hacia ninguna ideología política.





