La ocupación israelí es ampliamente considerada como la principal crisis de salud que afecta a los palestinos, según informes de múltiples fuentes independientes. Desde el 7 de octubre de 2023, Cisjordania ha experimentado una dramática escalada de violencia, con el gobierno israelí, los grupos militares y de colonos intensificando los esfuerzos para limpiar étnicamente, apoderarse de la tierra y fragmentar el territorio. Estas acciones han interrumpido gravemente la vida de los palestinos, limitando su capacidad para mantener incluso los estándares básicos de salud y dignidad. El impacto de las políticas israelíes ha sido particularmente severo en Gaza, donde el conflicto ha persistido durante más de 1,000 días.
A pesar de las afirmaciones de un alto el fuego, la situación sigue siendo grave, con los palestinos que continúan enfrentando violencia diaria en sus hogares, hospitales y calles. El número de víctimas ha aumentado considerablemente, con más de 1.110 palestinos muertos y casi 3.600 heridos desde el comienzo del llamado período de alto el fuego. La "línea amarilla" israelí, una frontera cambiante que divide la Franja en zonas controladas, se ha expandido, obligando a millones a espacios confinados donde la enfermedad se propaga rápidamente debido a un saneamiento deficiente y recursos limitados. Las condiciones en Gaza se han deteriorado significativamente, lo que ha llevado a brotes generalizados de infecciones respiratorias, enfermedades de la piel y enfermedades diarreicas.
Estas crisis de salud se ven agravadas por la falta de agua potable y la infraestructura médica inadecuada. Los trabajadores de la salud, los pacientes, las ambulancias y los hospitales han sido atacados directamente, con muchos heridos o muertos. El 26 de octubre de 2024, durante una redada en el Hospital Kamal Adwan, el cirujano de MSF, el Dr. Mohammed Obeid, fue uno de los 57 individuos arrestados.
La pérdida de este personal crítico ha dejado a la comunidad médica de la región en un estado de crisis, que requiere años para recuperarse. Además, Israel ha tomado medidas para restringir la ayuda humanitaria, incluida la cancelación del registro de 37 organizaciones en enero. Esta medida ha obstaculizado la entrada de personal internacional y suministros esenciales a Gaza y Cisjordania, a pesar de algunas entregas limitadas.
Los residentes de ciudades como Nablus y Hebrón informan de niveles crecientes de trauma y depresión, atribuidos a la violencia en curso y la incapacidad para viajar libremente. El ejército israelí y los colonos han intensificado los ataques contra hogares, escuelas y tierras de cultivo, dejando a las comunidades en constante temor. Estas tácticas han contribuido a un colapso de la estabilidad social, lo que dificulta a las personas buscar atención o apoyo. El gobierno israelí ha negado sistemáticamente las acusaciones de atacar instalaciones y personal de atención médica, afirmando que sus acciones están justificadas por preocupaciones de seguridad.
Sin embargo, numerosos relatos describen casos en los que el personal médico fue detenido, las ambulancias fueron bloqueadas y los hospitales fueron atacados. Estos incidentes han planteado serias preguntas sobre la protección de la infraestructura civil y la adhesión al derecho internacional humanitario. A medida que continúa el conflicto, la salud de los palestinos sigue siendo una preocupación central. La combinación de violencia física, opresión sistémica y acceso restringido a servicios esenciales ha creado un entorno en el que prosperan las enfermedades, la angustia mental y las muertes evitables. La atención internacional parece disminuir, a pesar de la escala del sufrimiento humano.
Sin una solución clara a la vista, el futuro de la salud palestina sigue siendo incierto, dependiendo de la continuación de las hostilidades y la ausencia de una intervención diplomática significativa.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 5 €/mes.
Hazte suscriptor