La Comisión de Protección de Datos (DPC, por sus siglas en inglés) multó al Ejecutivo del Servicio de Salud (HSE, por sus siglas en inglés) con 645.000 euros por no almacenar de manera segura los registros médicos de los pacientes, lo que provocó el acceso no autorizado de personas que encontraron archivos deteriorados en hospitales psiquiátricos abandonados. El DPC ordenó al HSE auditar el almacenamiento de registros y destruir de manera segura los registros innecesarios. Sin embargo, los críticos argumentan que destruir estos registros borraría información médica, legal e histórica valiosa, particularmente con respecto al tratamiento de los pacientes en instituciones psiquiátricas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la destrucción de registros de pacientes como una pérdida significativa de valor histórico y médico, enfatizando la necesidad de preservación sobre la destrucción.





