Este artículo analiza la transformación de la aldea de Lizu en la provincia de Zhejiang, China, como parte de la iniciativa de revitalización rural del país. Una vez considerada una de las aldeas más deterioradas de la provincia, Lizu ha sufrido cambios significativos desde 2003, comenzando con mejoras en la infraestructura y luego expandiéndose hacia el desarrollo comercial. Hoy en día, aproximadamente la mitad de sus residentes tienen 35 años o menos, con alrededor de 340 jóvenes empresarios que operan más de 100 negocios, generando alrededor de 70 millones de yuanes anuales. Los residentes mayores, algunos de más de 100 años, continúan viviendo en la aldea, conviviendo con la nueva generación. El maestro retirado Hao Fang Tong reflexiona sobre el cambio dramático de su antigua casa, ahora transformada en un café de moda, destacando el cambio de la pobreza y el aislamiento a la actividad económica y el apoyo comunitario.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión equilibrada de los esfuerzos de revitalización rural de China sin inclinación ideológica manifiesta.





