Durante un debate televisado en el programa 'QR!', representantes del Observatorio de la Tierra, la Unión Nacional de Trabajadores Rurales (UTT) y la Federación Nacional de Arrendatarios criticaron la iniciativa, argumentando que amenaza la soberanía nacional y permite un control extranjero excesivo sobre la tierra. Destacaron que 13 millones de hectáreas equivalentes a Inglaterra ya están bajo propiedad extranjera, y la nueva ley permitiría que hasta el 15% de la tierra rural fuera propiedad de extranjeros, superando los niveles actuales. Los críticos advirtieron que la reforma podría facilitar actividades ilegales como el tráfico de drogas y el tráfico de personas, particularmente en las regiones fronterizas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la ley propuesta como una amenaza a la soberanía nacional y destaca las preocupaciones sobre la influencia extranjera sobre la propiedad de la tierra, que se alinea con las críticas de izquierda de las políticas económicas neoliberales.





