El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) anunció que destruyó un bombardero estratégico ruso, el Tu-95, en la base aérea Engels en la región de Saratov de Rusia utilizando drones de largo alcance. El ataque causó daños críticos a la aeronave, incluido el desprendimiento completo de su cola. Según el SBU, este bombardero fue utilizado con frecuencia por Rusia para ataques masivos de cohetes contra Ucrania. El SBU enfatizó que la destrucción de tales bombarderos evita que se lancen numerosos cohetes contra ciudades ucranianas, salvando vidas y causando pérdidas financieras significativas para Rusia. El Tu-95, que voló por primera vez en 1952, sigue siendo un portador clave de misiles para las fuerzas aéreas rusas. Tiene un alcance máximo de 13,000 kilómetros y se valora en más de 22 millones de euros. El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky elogió la operación como una "sanción de largo alcance" contra Rusia y la describió como una defensa exitosa y activa de Ucrania.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta las acciones de la SBU como una medida defensiva justificada y enfatiza su impacto en las capacidades militares rusas y los costos económicos.






