En junio de 2023, después de que los mercenarios de Wagner liderados por Yevgeny Prigozhin se rebelaron contra el liderazgo militar ruso, el ex ministro de Relaciones Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, llamó al ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, para preguntar sobre la situación y expresar su preocupación. La llamada tuvo lugar poco después de que las fuerzas de Prigozhin ocuparan un distrito militar del sur en Rostov y comenzaran a marchar hacia Moscú, alegando que estaban tomando represalias contra un ataque de las fuerzas armadas rusas. Mientras que el Kremlin negó cualquier ataque de este tipo, el FSB lanzó una investigación sobre Prigozhin por rebelión armada. Durante su conversación, Szijjarto le preguntó a Lavrov si Rusia tenía el control de la situación y si estaba a salvo, a lo que Lavrov respondió con confianza, afirmando que los militares estaban manejando todo y desestimando los informes del primer ministro Putin y Mishustin dejando Moscú como falsos. Lavrov también minimizó los informes de los medios sociales, sugiriendo que múltiples llamadas telefónicas no confiables fueron obtenidas a través del proyecto 'Krem Hotline'.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una transcripción directa de una llamada telefónica entre dos ministros de Relaciones Exteriores durante un evento geopolítico significativo. No exhibe un sesgo manifiesto, ya que cita las declaraciones de ambas partes sin editar o favorecer a un lado sobre el otro.

