Las Naciones Unidas han advertido que los esfuerzos en curso de Israel para limpiar los escombros en Gaza podrían destruir pruebas cruciales de crímenes de guerra, violando potencialmente el derecho internacional. La Corte Internacional de Justicia ordenó a Israel en 2024 que proteja la evidencia relacionada con el presunto genocidio, pero el ejército israelí ha continuado sus operaciones de demolición a gran escala, incluso en cementerios y áreas donde se cree que se encuentran restos humanos. El Monitor de Derechos Humanos Euro-Med informó que esta eliminación de escombros puede constituir una ingeniería demográfica y la eliminación de evidencia de genocidio. Las autoridades palestinas estiman que quedan enterradas más de 8,000 personas, mientras que Israel restringe el acceso a equipos y herramientas forenses necesarios. En eventos recientes, los palestinos realizaron funerales para aproximadamente 100 restos recuperados, destacando el impacto humanitario de la eliminación de escombros.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión como una violación del derecho internacional y destaca la posible responsabilidad penal de Israel por destruir pruebas de crímenes de guerra.




