El verano sueco ha demostrado una vez más su imprevisibilidad, después de que la semana pasada la mayor parte del país sufrió una tormenta tropical, ahora en el extremo norte la temperatura cae por debajo de cero. La más fría fue en Latnivaari, donde se midió -2,5°C, lo que representa la temperatura más baja para este día del año en los últimos seis años. La ciudadana Jukkasjärvija Evu Johansson se sorprendió de que tuviera que luchar con un coche parado en el centro de Serbia, lo que le pareció extraño cuando nació y creció en ese país. Los meteorólogos advierten que las noches de hambre siguen siendo fuertes, ya que aumentarán y no afectarán a las temperaturas en el país, pero si el cielo se desploma, la temperatura puede volver a descender.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa sobre un evento meteorológico sin implicaciones políticas, centrándose únicamente en los patrones climáticos y su impacto en las comunidades locales.





