El gobierno croata ha fijado el valor de una hora de asistencia personal para personas con discapacidad y dificultades de desarrollo en tres euros, una decisión elogiada por el ministro Alen Ružić como "razonable y justa".Sin embargo, esta decisión ha provocado fuertes críticas de la organización Sjena, dirigida por la presidenta Suzana Rešetar. En una entrevista en televisión, Rešetar criticó la decisión como degradante, ilustrando la baja suma sosteniendo tres euros en la mano. Argumentó que la ley de asistencia personal es discriminatoria y fue confirmada como tal por el Tribunal Constitucional, que la calificó de "inhumana" en algunos aspectos. Rešetar explicó que el ex ministro Marin Piletić ignoró sus advertencias sobre la naturaleza discriminatoria de la ley antes de que entrara en vigor el 1 de julio de 2023. A pesar de las decisiones judiciales, afirma que nada ha cambiado en la práctica, y el sistema sigue siendo efectivo.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el problema como un fracaso sistémico y critica al gobierno y al establishment político por descuidar a los grupos vulnerables. El énfasis está en las implicaciones morales y éticas de la política, utilizando un lenguaje emotivo como 'degradante', 'discriminatorio' e 'inhumano'.




