El gobierno argentino ha acordado modificar la ley de inversión Super RIGI después de negociaciones con partidos de la oposición, incluida la UCR, PRO y los bloques provinciales. Los cambios incluyen requisitos para proveedores nacionales en grandes proyectos y nuevas condiciones para empresas intensivas en energía como centros de datos vinculados a inteligencia artificial. Estas modificaciones podrían requerir que el proyecto de ley regrese a la Cámara de Diputados si es aprobado por el Senado. Patricia Bullrich, líder del bloque gobernante, aceptó estos cambios a pesar de las preocupaciones internas del gobierno. El debate sobre proyectos intensivos en energía se centra en quién debe soportar los costos de infraestructura para nuevos desarrollos, con senadores provinciales argumentando que las empresas deben desarrollar sus propios sistemas de generación de energía en lugar de confiar en las redes provinciales existentes.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto la posición del gobierno como las demandas de la oposición sin favorecer abiertamente a ninguna de las partes, incluye citas de figuras del gobierno y describe los compromisos realizados durante las negociaciones, proporcionando una cobertura equilibrada de la disputa política.





