El fenómeno, caracterizado por temperaturas de la superficie del mar más cálidas de lo normal en el Pacífico tropical, se espera que influya en los patrones climáticos globales, incluidos los Estados Unidos, hasta finales de 2026 y en 2027. Los pronósticos del Centro de Predicción Climática de la NOAA y la Organización Meteorológica Mundial (WMO) indican que las condiciones de El Niño ya están establecidas y es probable que se intensifiquen. Las temperaturas oceánicas en el Pacífico ecuatorial continúan aumentando, respaldadas por datos del Servicio Meteorológico Nacional y la NASA, con modelos que sugieren que el evento podría alcanzar la fuerza de El Niño "súper", definida por anomalías de temperatura de la superficie del mar que superan los 2 grados centígrados. Esto podría conducir a cambios en la corriente en chorro del Pacífico, aumentar la actividad de las tormentas en el sur de los Estados Unidos y alterar los patrones de precipitación en todo el país.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un análisis factual y científico de un próximo evento de El Niño basado en datos de múltiples fuentes autorizadas como NOAA, la Organización Meteorológica Mundial, la NASA y el Servicio Meteorológico Nacional.




