La ministra de Familias y Comunidades de Nueva Gales del Sur, Kate Washington, ordenó a su departamento que pagara a CatholicCare, una organización católica sin fines de lucro, $40,000 para abandonar la acción legal contra un cuidador de crianza vinculado al Partido Laborista. El pago incluyó $39,316 para resolver un pago de asignación equivocado y un pago adicional de $15,000 ex gratia al cuidador. Los documentos muestran que Washington ordenó al departamento que hiciera el pago, lo que provocó un conflicto interno en CatholicCare y planteó preocupaciones sobre la posible presión sobre la financiación de la organización. Un alto funcionario católico, Sean Scanlon, criticó la intervención, calificándola de "altamente inusual" y expresando alarma por el acuerdo de no divulgación propuesto por el departamento. Scanlon indicó que la diócesis consideró el asunto ante la Comisión Independiente contra la Corrupción (ICAC) debido a preocupaciones sobre la influencia indebida.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la controversia en torno a la intervención del ministro y las posibles implicaciones para la independencia de CatholicCare, sugiriendo una posible presión política.



