En enero de 2025, la administración Trump impuso un congelamiento de 90 días en la ayuda extranjera de los Estados Unidos, lo que posteriormente llevó a un cierre permanente de USAID en julio de 2025. Un nuevo estudio publicado en BMJ Public Health destaca el grave impacto humano de este abrupto recorte de fondos, que muestra interrupciones generalizadas en los sistemas sanitarios y humanitarios a nivel mundial. Investigadores de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia entrevistaron a 53 líderes de ONG, médicos y funcionarios gubernamentales en Nepal, Kenia y Colombia, al tiempo que recogieron respuestas de 98 profesionales de la salud global. El estudio encontró retrocesos significativos en los servicios de salud sexual y reproductiva, el acceso al tratamiento del VIH y el apoyo a la salud mental, que afectan desproporcionadamente a mujeres, niñas y grupos marginados como personas LGBTQ + y migrantes. La investigación subraya los riesgos sistémicos de reducciones repentinas de la ayuda y pide enfoques más resistentes y basados en derechos para financiar la salud global.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca los abruptos recortes de la ayuda exterior de EE.UU. como una decisión política perjudicial con graves consecuencias humanas, enfatizando el impacto negativo en las poblaciones vulnerables y destacando el papel de la financiación del gobierno de EE.UU. en la salud global.






