Un estudio publicado en Alzheimer's Dementia: The Journal of the Alzheimer's Association descubrió que ver mucha televisión en la mediana edad estaba relacionado con cambios cerebrales asociados con la enfermedad de Alzheimer. La investigación siguió a más de 1,700 personas durante casi 24 años, rastreando sus hábitos de televisión y luego analizando sus estructuras cerebrales a través de exploraciones de resonancia magnética. Los hombres que pasaron mucho tiempo viendo televisión mostraron un volumen cerebral reducido en regiones vulnerables al Alzheimer, un aumento del daño de la sustancia blanca y lóbulos frontales y occipitales más pequeños. Estas asociaciones no se observaron en las mujeres. El estudio señaló que estar sentado durante mucho tiempo en el trabajo no produjo cambios cerebrales similares, lo que indica que no todos los comportamientos sedentarios afectan al cerebro de manera similar. El investigador principal Natan Feter sugirió que las diferencias en los hábitos de visualización, como ver a los hombres, sesiones más largas e ininterrumpidas, podrían explicar la disparidad de género. Los expertos aconsejaron incorporar el compromiso mental y la actividad física mientras se ve televisión para mitigar los riesgos potenciales.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta hallazgos científicos sin un marco ideológico manifiesto e informa sobre un estudio médico con citas equilibradas de investigadores y expertos, enfatizando que la televisión en sí misma no es inherentemente dañina, pero que el tiempo pasivo frente a la pantalla puede afectar negativamente a la salud cerebral si reemplaza a otras cogniciones.






