Una investigación de la Universidad Técnica de Múnich (TUM) muestra que los coches eléctricos (E-Autos) emiten un 41% menos de CO2 que los coches de combustión, pero no son completamente neutros para el clima, ya que sus emisiones se producen durante su producción y desmontaje. La investigación critica la regulación de la UE, que considera a los coches eléctricos como neutros para el clima, ya que solo tiene en cuenta la fase de conducción. La investigación fue citada por el político de la CSU, Markus Söder, para apoyar a Ford en una "verdadera salida de la combustión".
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enfatiza la exigencia de una "auténtica salida del Verbrenner-Aus", que fue apoyada por el político de la CSU, Markus Söder.Además, se critica la regulación de la UE, que considera los autos eléctricos como climáticamente neutrales, y esto se interpreta como prueba de la necesidad de un cambio.





