El gobierno de Corea del Sur ha aprobado un nuevo decreto que le permite intervenir en las universidades privadas con dificultades financieras suspendiendo las admisiones o ordenando el cierre si se considera imposible la recuperación. La medida, efectiva el 15 de agosto, tiene como objetivo reestructurar las instituciones de educación superior privadas que enfrentan disminuciones de matrícula y dificultades financieras. Bajo el decreto, las universidades afectadas pueden recibir apoyo de consultoría, y si la reestructuración falla, el gobierno puede ordenar el cierre. Las salvaguardias incluyen la compensación de profesores y personal, la asistencia a los estudiantes en la transferencia a otras instituciones y la garantía de continuidad para los investigadores. Los estudiantes internacionales también serán elegibles para una compensación similar, aunque las cantidades pueden variar en función de las tasas de matrícula. El Ministerio de Educación enfatizó una supervisión más estricta de la mala conducta, como la malversación o el fraude, y restricciones en las transferencias de activos a organizaciones vinculadas a irregularidades.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la decisión política del gobierno de forma neutral, describiendo tanto las medidas que se están aplicando como las salvaguardias establecidas.





