Un hombre, Andrés Urtado, encontró un cuadro abandonado en la calle de Sevilla y lo recogió porque le gustaba su cornisa de oro. Trató de localizarlo con la ayuda de la inteligencia artificial y finalmente se identificó que era una obra original de Joaquín Soroya, pintor español. La familia del cuadro, que lo había olvidado en la salida, había buscado el cuadro durante días sin éxito. Urtado se comunicó con la policía para explicar que no lo había robado, sino que lo había encontrado en la calle. La policía lo devolvió a la familia, que le prometió un pequeño regalo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo analiza un incidente que involucra a una persona que encuentra y devuelve una valiosa pintura, que no involucra a ninguna figura política, política o ideología.




